Nosotrxs no nos conformamos con un día o una noche.
Somos monstruxs siempre y lo festejamos a rabiar.
Aprender
aprendí a no juzgar, a saber amar las historias que se esconden tras una sonrisa sumamente falsa.
Aprendí a amar la noche, sus muchos misterios y la infinita paz que me transmite.
Aprendí que debo ser yo quien se hunda o alcance el salvavidas en este duro vivir .
Aprendí que la libertad es lo que más necesitamos pero que hay un millón de gentes contaminantes que quieren dominar pero no ser dominados.
Aprendí tanto de angustias y melancolías represadas en alcohol y cigarros, oscuros y tristes recuerdos.
pero de tanto que aprendí se me olvidó aprender a ser feliz.






